It’s so beautiful, our lunacy
Me gustan los musicales y no, no soy asesina serial.
El otro día, hace un mes, vi musical performances sacados de musicales y tuve una revelación: la razón por la que me gustan los musicales es que son simétricos, buscan un orden y de eso, soy fan. Punto y aparte del elemento de fantasía que tienen los musicales, de esa oportunidad de escapar lo cotidiano, cuando de la nada la gente de un musical deja sus actividades disparejas para alinearse en un baile al ritmo de una canción, siento que es posible ordenar lo inordenable; y que puede existir belleza en lo que es exageradamente artificioso y al parecer insustancial y vulgar.
Y ya que hablamos de artificio, los musicales me parecen muy interesantes como obra de arte puesto que si pensamos que el arte imita a la realidad el arte más honesto, el que acepta más su condición, sería el que hace obvio su artificio. Los musicales me parecen el ejemplo perfecto de esto. Definitivamente no hay nada más irreal que ver toda una fiesta alentarse para que María y Tony se conozcan o que Don Lockwood se ponga a cantar, casualísimo, en la lluvia porque todo le está saliendo de maravilla. No son cosas que sucedan tal cual en la vida real y ahí está el artificio, el musical nos está diciendo “soy un musical y no pretendo ser real”. El musical es honesto, imita a la realidad pero nos deja muy en claro que eso es lo único que hace. Sin embargo lo que sí es real, y se agradece de los musicales, son las sensaciones que representan. Claro que no cantamos y bailamos espontáneamente en la vida real pero a veces nos sentimos tan bien que queremos estallar musicalmente, también nos podemos sentir mal y querer música de fondo para llenar vacios. En mi opinión también eso es es lo bonito de los musicales: la oportunidad de ver cómo sería la vida si tuvieramos la libertad (y habilidad) de expresar lo que sentimos abiertamente, en este caso con música y baile.
Les dejo un fragmento de un muy buen musical que ilustra mi punto de vista, la fantasía, el orden, la simetría y sincronía, la libertad, el artificio del arte y el carácter lúdico que puede tener.
28 enero 2011 a 12:17 am
La libertad y el orden son antónimos (si yo.. el que solo pasa para joder)