I know a spell that would make you well
I.
M vio a Y por primera vez el primer día de clases avanzadas. Aunque ya pasaron más de dos décadas recuerda que llevaba unas mallas moradas y una falda arriba de la rodilla. Desde ese entonces le gustó. Y ni en cuenta claro porque siempre estaba en su mundo, con sus amigos y haciendo esfuerzos en clase. A M se le facilitaba la escuela y no tenía tantos amigos. A Y le costaba estadística más que nada. M sabía esto de Y, así que dando paso con huarache puso anuncios que decían “Se dan tutorías de estadística” por toda la escuela. Obvio Y vio los anuncios y le pidió a M que le ayudara con la materia. El plan de M funcionó, Y y él empezaron a ser alumna y maestro, luego amigos, luego novios y eventualmente se casaron. Duraron más de veinte años casados.
II.
G tenía una foto de bebé de P sin saber de quién se trataba. Había crecido pensando que ese bebé era un niño güero desconocido, la verdad no le daba tanta importancia. Un día P contacto al papá de G, quien era mejor amigo de su propio padre. El papá de G se puso muy contento y le contó a su hija historias sobre su juventud con el papá de P, incluso le señaló que el niño anónimo de la foto era P. A partir de entonces, P y G empezaron a ser amigos. Amigos a distancia puesto que P vivía casi del otro lado del mundo. Como sucede en algunas amistades, G y P empezaron a ser más que amigos, empezaron a ser novios. Se ven en vivo y directo unos cuatro meses al año, el resto de sus días platican por medio de una cámara que está adherida a sus computadoras. G está a punto de terminar la carrera y piensa vivir con P del otro lado del mundo, P escribe canciones, le agradece a G por ellas en la contraportada de su disco y espera que acabe pronto la escuela.
III.
A y N se conocieron hace poco en un elevador. Ambos iban a una fiesta con sus amigos. N luego supo que A no conocía a nadie en particular sino que era amiga de la amiga de una de las anfitrionas de la fiesta, algo así. Desde que vio a A, N supo que quería saber más de ella. Le gustó su pelo despeinado y que las mangas de su camisa le cubrieran la mitad de las manos, cuando empezaron a hablar le gustó que A fuera voluntaria en un huerto comunitario y que le interesara las cosas que N tuviera que decir. A N no le gusta admitir que tiene cosas interesantes que decir y por eso le sorprendió y le gustó esto último. Al parecer A es una chica lista y supo reconocer algo bueno en N. Gran parte de esa noche (yo diría que un 80% de la velada), N y A se la pasaron hablando de música y de sus vidas y de videojuegos, N aprovechó para abrazarla y A dejó que le tomará la mano. Vieron el amanecer por una ventana del departamento. Esta historia aún no termina.
IV.
V y O no se conocieron en persona por mucho tiempo, sólo se conocían por las cosas que el otro escribía. V apenas había decidido que definitivamente quería escribir cuentos y novelas, O ya lo hacía e incluso tenía un blog en el cual escribía opiniones que tenía al respecto. V lo leía con gusto y un día se atrevió a escribirle una carta al O que aún no tenía cara para ella. A O le agrado la carta y se la respondió. Empezaron así una relación por letras, de esas que uno lee pero pocas veces conoce en la vida real. Bueno, al menos en mi caso. Después de muchos años V y O se conocieron cara a cara, ya había algo más que respeto, admiración y amistad entre ellos, algo … platónico estaba sucediendo para ese entonces. Lo platónico, gracias al Creador del Universo (teehee), evolucionó a algo tangible. V y O tienen tres gatos, todos tienen nombres de personajes importantes para los libros modernos, V y O se leen uno al otro y opinan y se ríen y se cuidan mutuamente. A uno de los gatos no le gusta que lo carguen como bebé de brazos.
20 marzo 2011 a 1:24 am
loved this.
keep it up.
i kissed her.