Ain’t that the age a girl gets really dirty?
Oda a una dama de estampa.
Pusieron unas luces terribles en el salón de baile del gimnasio. Ahora cada que entro me siento en unos quinceaños de principios de siglo XXI y me da mucho mucho calor, tantito que voltée la cabeza en un mal ángulo y la lucecita de colores me pica el ojo y siento su rayo de calor en mi cara y empieza a sudarme la nuca y la música va más lento y me cuesta trabajo concentrarme en ignorar la lucecita para empezar…Odio esas luces. Hay muchas cosas que odio del gimnasio de hecho, pero la verdad es que hay muchas más que me gustan y me divierten mucho mucho, cosas que hacen que se me olviden las otras. La gente que va es una de ellas.
Aaahh por dónde empezar. Está una morena chichona que inventa sus propios pasos y cree que la película de La historia interminable es de lo más noventero. Qué tal T que se casó a los dieciocho y ahora es novia de su exesposo, o L quien, a fin de año, se pondrá implantes de seno, baila como si algo le estorbara y trae uñas postizas perfectas 365 días. También está la otra L que se siente Baby de Dirty Dancing y la otra T que practicaba tocho y lucha libre y con quien me rio mucho. De fondo hay personajes que sólo ubico de vista, la señora grosera que usa lentes de sol bajo techo porque tiene migraña, la alta malhecha que se rie de todo, P que se puso weave güera, la nalgona con corte de pelo asimétrico que se siente back-up dancer, la cougar que bajó mucho de peso y trata de ligar como si no hubiera mañana y finalmente las Señoras o las Nuevas, un grupo de *chan chan chan* señoras recien inscritas al gimnasio. Son unas busconas de lo peor.
Sin embargo, a pesar de que hay interesantísimos especímenes en el gym hay una mujer que me divierte particularmente: Sara Kbrona. Le digo así no porque sea una cabrona sino porque la mujer de casi cuarenta años tiene Facebook y allí se ha autodenominado así, con la “K” incluída y sin la “a” de por medio. Sara Kbrona (con un nombre así no puedo decirle Sara a secas, ¿estamos de acuerdo?) es una fichita de 1.60 de altura, cuadradita (sic.) pero en vías de cambio pues para hacer ejercicio usa tres fajas al mismo tiempo y ya está empezando a tomar forma (sic.), su pelo es de un rubio imposible y me temo que sólo la mitad de esa melena, teñida o no, es suya de todos modos, tiene operada la nariz, se hizo lipo y lo cuenta, usa pants pegados y presume tanga. Por si fuera poco canta las cumbias y salsas que pone el maestro de Zumba, al final de cada una se echa un “¡Auuuu!” yyyyyy es fan de las coreografías sexosas (sic.). Sara Kbrona es muy escandalosa, habla con un acentito fresa falso, dice “wey” por lo menos una vez en cada oración y asegura que ella “es bien neta siempre”. Sara Kbrona sale de fiesta a los antrillos locales y llega los lunes a narrar la mega peda que se metió, además en alguna ocasión invitó a una chica del gym de 19 años a uno de estos lugares juerguistas. La hija de Sara Kbrona tiene 17 años. Sara Kbrona es amiguita de los dos maestros de baile y los saluda con dos besos como si estuvieramos en Francia. Su novio vive en Cancún y le manda pants pegados de regalo y la extraña mucho y piensa mucho en ella, Sara Kbrona también lo extraña y por eso no puede evitar ciertas acciones pero al menos piensa en él cuando las hace (sic.).
Aunque parezca increíble hay gente a la que no le agrada Sara Kbrona. Las Nuevas son un ejemplo de diccionario. Desde que llegaron en enero y empezaron con sus ideas gitanas de cómo mejorar su propia experiencia en el gimnasio odiaron a Sara Kbrona por ser tan neta. Una vez hicieron que la dueña del gimnasio subiera a moderar una discusión sobre cómo mejorar las clases de Zumba. Más que dar opciones se quejaron de como Sara Kbrona y sus secuaces les hacían el feo y como no se sentían bien recibidas por las Veteranas. Después de esa reunión todo se vino para abajo. Lograron que les dieran su propia clase de Zumba, ajena a la nuestra y de todos modos siguieron quejandose y empezaron a tener roces, literales y metafóricos, con Sara Kbrona; una de ellas, dizque sicóloga, dijo que Sara Kbrona era una sicópata y mala líder (?!) para el gimnasio. La última que hicieron fue dejar un mensaje anónimo en el Libro de sugerencias pidiendo que corrieran a Sara Kabrona porque la odian, etc. La dueña tuvo que ponerle corrector al 80% de la sugerencia porque había demasiadas malas palabras.
Sara Kbrona está al tanto de todo esto, claro. Y su opinión, en sus palabras (las puso en el Libro de sugerencias al ladito de la petición grosera), es la siguiente: “No me voy a ir nunca =)”. Hoy vi a Sara Kbrona muy campante con sus pants, tanga y tres fajas diciéndole a la dueña que el piso estaba sucio y saludando al maestro con los dos besos reglamentarios. Es un espíritu libre. La verdad no esperaría menos de una maestra de artes de niños de cuatro a trece años. Dios la bendiga.
8 abril 2011 a 5:16 pm
me urge conocer a Sara Kbrona!!! jejejejee ;P
8 abril 2011 a 10:33 pm
¡¡¡hierba mala nunca muere
!!!
Sara Kbrona hasta el final!!
10 abril 2011 a 8:07 pm
me gustas!
10 abril 2011 a 8:49 pm
¿?