Searching for the time that has gone so fast
Una maestra de poesía una vez nos dijo que si en algún momento sentíamos que se nos iba la Inspiración echaramos un vistazo a nuestra infancia pues es ahí en dónde las mejores ideas, metáforas y anécdotas se encuentran, esperando ser revisitadas por nosotros.
En el momento me pareció medio cursi porque tenía 18 años y en ese entonces desdeñaba muchas cosas por ser cursis. Sin embargo ultimamente, como el blog lo demuestra, he estado pensando mucho en el pasado, en mi infancia. No sé si tenga que ver con la Musa ausente, con mi procrastinación o que de un tiempo reciente para acá he sentido que ya no soy taaaan jóven como me sentía, tan niña. No quiero decir que me siento vieja, sería absurdo, además creo que con la edad una gana experiencia y la sabiduría, en mi opinión bellezas grandiosas. Más bien parece ser que ya crecí y siento nostalgia. Such a cliché! Ya no tengo que seguir pasos obligatorios, soy libre, pero aún así extraño la otra libertad, la de hacer lo que quisiera sin preocuparme mucho por el futuro. Pfff!
Supongo que todos extrañamos fragmentos del pasado. La lejanía siempre le da a todo una mejor cara. Además sabemos cómo termina la historia, no hay sorpresas sólo seguridad, y al mismo tiempo si regresaramos a ese momento existe la posibilidad de mejorar ese final y eso siempre es sí, frustrante pero también esperanzador, aunque sea sólo un placebo.

15 agosto 2011 a 1:26 am
no podemos ver abajo de nuestro zapato. así que sólo vemos las huellas hasta que ya las dejamos atrás.